viernes, 24 de noviembre de 2006

Amanecer

El amanecer siempre ha sido fuente de inspiración para los más sensibles y finos artistas y literatos. Ellos nos ayudan a no perder el sentido de admiración ante las maravillas cotidianas que pasan delante de nuestros ojos. Esta cotidianidad, de la que tantas veces quiséramos salir, más bien huir, porque nos cansa y agota. Sin embargo, está llena de muchos momentos extraordinarios que no tenemos que dejar pasar. Cada instante es irrepetible, cada instante es un don, es una oportunidad. No salgamos de nuestra cotidianidad, más bien admiremos el don que se nos da cada mañana y llenemos de obras buenas cada instante que a lo eterno nos hila.